Miedo a los robots en el trabajo

Miedo a los robots en el trabajo

13 julio, 2018 0 Por BUSSOR

En la película ‘Yo, robot’, los robots inteligentes forman parte de la vida cotidiana de los humanos en la tierra y, dato importante, son la principal fuerza de trabajo y funcionan bajo las tres leyes de la robótica de Isaac Asimov: un robot no hará daño al ser humano, un robot debe de cumplir las órdenes dadas por un ser humano a menos que incumpla la primera y un robot debe proteger su propia existencia en la medida que no entre en conflicto con la primera o segunda ley. El problema surge cuando la IA que controla los robots decide cambiar las normas del juego…

Desde que la narrativa de ciencia ficción existe, se ha dado casi siempre la imagen de que la tecnología avanzada y la Inteligencia Artificial pueden suponer un peligro para la propia raza humana, pero…¿qué hay de cierto en todo ello? ¿Ha llegado esta narrativa de ficción a cambiar nuestras perspectivas acerca de la evolución tecnológica?

Se cree que para el año 2025, los robots podrían acabar con una gran cantidad de los puestos de trabajo a nivel mundial. La clave es: ¿Seremos capaces de crear otros para sustituirlos? Realmente nadie sabe el impacto económico que traerá consigo la revolución asociada a la IA, ya que todavía no podemos comprender cómo será el funcionamiento de una economía basada en la Inteligencia Artificial.

Esta teoría fue defendida por el ganador del Premio Nobel y profesor del MIT (Masachussets Institute of Technology) Robert Solow, que afirmó que “es difícil saber si la IA dará lugar a una reorganización tecnológica diferente de las que hemos visto en el pasado” en la conferencia EmTech Next organizada por MIT Technology Review el pasado junio en Cambridge (EEUU).

Robert Solow, afirmó que “es difícil saber si la IA dará lugar a una reorganización tecnológica diferente de las que hemos visto en el pasado” Clic para tuitear

El miedo a que las máquinas ocupen el trabajo que realizan los humanos es inherente al propio desarrollo de la industria. Ya desde el siglo XIX, en plena revolución industrial, surgieron conflictos en relación al desarrollo de las máquinas, a las que se atribuía las malas condiciones laborales y los despidos. Estos conflictos llegaron a ser violentos, ya que se llegaron a quemar fábricas. El movimiento se conoce como el ludismo. Hoy en día existe un neo ludismo, que básicamente se fundamenta en ser “un movimiento sin líderes de resistencia pasiva al consumismo y a las tecnologías cada vez más extrañas y amenazadoras de la Edad Informática”, aunque en algunos casos se ha llegado a su radicalización.

Hoy en día, sabemos que el desarrollo tecnológico es beneficioso en su mayor parte, pero cuando se entra en materia laboral, y que dentro de una década, los robots se podrán ocupar de muchos de nuestros trabajos, se disparan las alarmas. De hecho hasta los analistas expertos están divididos en la valoración del impacto que tendrá sobre la sociedad.

Por lo tanto, nos encontramos ante dos posiciones: una a favor y otra en contra del desarrollo de la tecnología industrial. Comencemos analizando los argumentos de aquellos expertos tecno-optimistas.

En primer lugar hay que decir que la opinión de los expertos pro-tecnología, varía entre los que no creen que realmente la tecnología avance lo suficiente en 10 años como para preocuparse por el futuro de los trabajos y los que sí hablan de la desaparición de oficios y del cambio de ocupaciones en favor de los robots, pero siempre defendiendo que los humanos serán capaces de encontrar nuevos caminos productivos como ya ocurrió en las anteriores revoluciones tecnológicas.

Tal y como defienden, si los robots ocupan trabajos, alguien tiene que crear y mantener todos estos dispositivos. Simplemente se producirá un trasvase de los trabajadores hacia distintos sectores. Otro de los puntos fuertes radica en que hay numerosos trabajos que sólo pueden ser realizados por humanos, ya que por mucho que avance la robótica y la IA, la mano del hombre será siempre necesaria. Por último y quizás la parte más controvertida es la relacionada con las estructuras legales y sociales, que no podrán permitir una automatización a enorme escala, puesto que es necesario mantener la población activa para, en definitiva, generar riqueza.

Por otro lado, están los analistas que defienden que el auge de la robótica causará mayores desigualdades, un aumento del desempleo de larga duración y una mayor brecha social. Se basan en que las anteriores revoluciones tecnológicas fueron mucho más lentas que la actual y que todo lo que tenga potencial de ser automatizado, tarde o temprano, lo será.

En definitiva, la automatización e instauración de la IA en el ámbito laboral es un debate que lleva varios años en nuestra sociedad. Si quieres conocer más acerca de IA puedes visitar otras entradas de nuestro blog, donde se ven las aplicaciones que tiene actualmente esta tecnología punta.

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